por PTN-lado B8 septiembre, 2017
Ayuda dirigida

Recientemente, nos expedimos respecto de una contratación con un vicio en su etapa de selección (i.e. direccionamiento) y sus consecuencias en la contratación posterior. Es un tema sensible: se trata del Programa Nacional de Acompañamiento de la Madre y del Recién Nacido “Qunita” (ver acá).

Qunita fue una licitación pública para adquirir, en un único renglón, 140.000 kits para recién nacidos. En la instancia administrativa se probó que la licitación estuvo direccionada a favor de los proveedores que resultaron beneficiarios, en violación a lo dispuesto en el artículo 18 del Decreto Delegado N° 1023/01.

Luego del dictamen de la Oficina Nacional de Contrataciones, señalamos que el vicio de direccionamiento, o fraude al procedimiento licitatorio, puede trasladarse a la contratación posterior, admitiendo su revocación por ilegitimidad, no sólo en base a la clásica aplicación de las disposiciones de Ley Nacional de Procedimientos Administrativos, sino también por lo dispuesto en el artículo 18 ya mencionado.

Dicha solución permite corregir una ilegitimidad en sede administrativa, aliviando el peso que, para la revocación de oficio, se carga solamente en el conocimiento del vicio por parte del beneficiado por el direccionamiento.

 

Foto: Aeropuerto de Vigo, Salida de Emergencia by Contando Estrelas

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